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Hacia dietas más complejas en capas

La producción de huevos se está moviendo cada vez más rápido debido a una mayor conciencia del bienestar animal. En los últimos 10 años, los productores de huevos han visto grandes cambios en la forma en que las gallinas ponedoras son manejadas y asignadas en las granjas. Ya es bien aceptado que la producción de huevos en jaulas pronto será una cosa del pasado en Europa. Además, la práctica de recorte de pico ha visto sus días como más y más países de la UE ya lo han prohibido o están en proceso de hacerlo.


Usando los propios recursos del animal

En todo el mundo, el deseo de los consumidores de tener una producción animal de alta calidad y libre de antibióticos se ha convertido en una mentalidad general. Un potencial que se ha pasado por alto para ayudar en este concepto es el propio sistema inmunológico del animal.


Mejores huevos, no sólo más

Los microbios activos pueden traer excelentes beneficios sobre la inversión cuando se usan en gallinas ponedoras. El principal modo de acción es la mejora de la absorción de calcio del alimento, lo que lleva a una disminución de la proporción de huevos con una calidad de cáscara insuficiente. Se han mostrado resultados positivos en 2 ensayos universitarios y 1 estudio de campo sobre la mineralización de los huesos y la calidad de la cáscara de los huevos de las gallinas ponedoras entre 15 y 75 semanas.


Alimentar a los terneros puede ser más rentable

Proporcionar al ganado la mejor nutrición manteniendo la rentabilidad es uno de los principales retos de la industria de los piensos. Para lograr este delicado equilibrio, muchos productores de cerdos y aves de corral incorporan lisofosfolípidos en los piensos. Esta solución rentable promueve la digestión de los nutrientes, en particular la absorción de los lípidos de la dieta, para mantener a los animales sanos y con buen rendimiento.


Modulación inmunológica para una salud animal óptima

Todos y cada uno de los productores de ganado están buscando oportunidades para reducir el uso de antimicrobianos, ya sea como promotores del crecimiento o para uso terapéutico. Sin embargo, esto choca con el deseo de los consumidores finales de tener tanto animales de alto bienestar como carne sin antibióticos. Un potencial de ayuda que se ha pasado por alto es el propio sistema inmunológico del animal: se subestima el impacto de la modulación inmunológica por las soluciones de alimentación.